Cuando era pequeña y saluda a mi padre, odiaba el contacto con sus ásperas barbas... en cambio cuando iba bien rasurado era todo un gusto para mí estar con él...
Tiempo después, una de las primeras personas por las que me sentí atraída, era 6 años mayor que yo y por lo tanto ya tenía barba, aunque normalmente a los 16 o 17 años, un muchacho generalmente tiene una barba incipiente que brota copiosamente hasta pasados los 20, él ya la tenía en abundancia. No es el que yo tuviese 10 o 11 años, y él fuera mayor, sino que me repugnaba la idea de tocar sus barbas, y en parte eso influyó en que no pasase de abrazos y juegos de niños.
Con la persona que me dio mi primer beso, agradecí que no tuviese barba, la situación fue complicada, y a pesar de que sabía que nunca más podría besarle, tenía unos deseos incontenibles de hacerlo... para mi fue difícil afrontar una situación así, pero viendo el lado positivo, cuando volví a entrenar mi técnica y mi fuerza habían mejorado a pesar de 4 semanas de no jugar...
Cuando me envolví en la situación presente, con esta persona que cumple todas mis expectativas, que me hace sonreír sólo de verle, que me nacen unos deseos de verle todo el tiempo, que me estremezco a su contacto, al sentir su olor, y su presencia, no sabía que se dejaría la barba, y pensé que eso haría que lo repudiara... pero no es así, aunque realmente adoraría que se afeitara. xD
No hay comentarios:
Publicar un comentario